La vida nos presta los hijos para que nos enseñen a vivir...
Un día normal de teletrabajo con hijos, A.K.A "el viacrucis" donde uno trata de trabajar, limpiar y cuidar de los hijos. Valery, mi montrico de 3 años, mas jodona que nunca me pide que juegue con ella. Yo tratando de ver como logro terminar este informe sucumbo contando con que se aburra rápido de mi presencia.
El juego:
Valery - Mami, entrame en el hamper de la ropa sucia.
 |
El que tiene hijos sabe que aunque uno no entiende sus extraños requerimientos uno le sigue la corriente para que nos den banda...
La dejo en su hamper, le pongo la tapa y felizmente sigo trabajando. Al rato: Valery -Mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ven aca! -Chichi, ¿Quieres que te saque? -No mami, pásame la tablet
Moraleja: Nadie es victima, cada quien elije cuanto tiempo estará en el fondo de su pozo.
P.s. Esto no aplica a enfermedades mentales. Yo soy pro busque la ayuda profesional que necesita. Me refiero a darnos cuenta de que no somos victima de nuestras circunstancias, mas bien elegimos consciente o inconscientemente perpetuar nuestra situación y a veces tiramos un grito, no de ayuda, sino para acomodarnos en nuestro pozo.
Los quiero. BZ |
Exclente post, corto, objetivo y bien escrito.
ResponderBorrarGracias.
BorrarMuy buena reflexión. He visto sin embargo que desde siempre en nuestro país, se le ha dado un papel muy terciario a los hijos, no dudo que se les quiera dar cariño y amor, y sé que esto viene de generaciones pasadas, que ya se ha vuelto costumbre.
ResponderBorrarSolo exhorto a los padres de hoy que intentemos cambiar el formato, y nos acerquemos más a nuestros hijos. Sacar momentos para dedicarse uno enteramente a ellos, hacerles sentir que son escuchados y protegidos.
Ellos no ven el mundo como lo vemos nosotros, pero eso no quiere decir que estén equivocados.