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“Entre la obsesión y la venganza: mi intensa aventura con Haunting Adeline y Hunting Adeline.”

 


¡Hey there, mis queridos lectores y lectoras! Hoy vengo con un tema que me trae más revuelo emocional que cuando Netflix anuncia la nueva temporada de “You”. Sí, así de intensas han sido mis últimas lecturas. Les traigo mi reseña de Haunting Adeline (Cat and Mouse #1) y Hunting Adeline (Cat and Mouse #2) de la autora H.D. Carlton. Agárrense de sus asientos porque mi viaje fue un sube y baja de emociones, risas nerviosas, algún que otro “WTF” (sorry, not sorry) y momentos en los que casi lanzo el libro por la ventana. Pero, como dicen por ahí, “Go big or go home”, así que les contaré todo con lujo de detalles, mi toque de sarcasmo y un par de referencias pop para endulzar el asunto.


Primero, hablemos de Haunting Adeline (Cat and Mouse #1), que me atrapó casi tanto como cuando me quedo scrolleando memes en Instagram a las dos de la mañana. La historia se centra en Adeline, una chica que, de pronto, se ve “visitada” (por no decir acosada) por un tipo bastante misterioso y obsesivo. O sea, piensen en Joe Goldberg de “You” pero con un toque aún más siniestro… y sumen un factor de obsesión que roza lo escalofriante. **Le di un 4 de 5 estrellas** porque, a ver, mi corazón es débil para este tipo de tropes donde el protagonista está obsesionado con la chica. No lo puedo evitar. Soy de esas personas que fingen escandalizarse pero en el fondo dicen “Oh sí, dame más drama”. Además, la tensión romántico-siniestra me tenía devorando las páginas como si fueran papitas fritas en un día de Netflix and Chill.


¿Por qué no llegó a las 5 estrellas perfectas? Bueno, a veces sentía que la obsesión de nuestro hombre misterioso estaba a un pasito de ponerme los pelos de punta en un mal sentido… y no quiero imaginar ser la protagonista con alguien así merodeando mis ventanas (¡Qué miedo real!). Pero, aun así, me enganchó tanto que era como ver esos TikToks de conspiraciones que no puedes dejar de mirar hasta el final. En mi caso, terminaba un capítulo y necesitaba otro. Una lectura adictiva, con escenas tan dark que me hicieron sentir como si estuviera en una fiesta de Halloween permanente.

Luego pasamos a Hunting Adeline (Cat and Mouse #2). Confieso que este libro me hizo sudar frío y no de la forma divertida. **Le di un 3 de 5 estrellas** porque, honestamente, sufrí un montón con la primera parte de la historia, esa en la que se aborda el tema del skin trade. Fue un golpe directo a mi corazoncito y por un instante pensé seriamente en dejar la lectura a medias. Como diría ese meme del perrito chiquito vs. el perrito mamado: mi fortaleza emocional era como el perrito chiquito asustado por la realidad tan cruda. Realmente dolía leerlo, y creo que es importante reconocer cuando un tema nos sobrepasa. Sin embargo, decidí continuar y, ¡oh sorpresa!, valió la pena ver cómo la trama levantaba vuelo y Adeline se transformaba en una versión vengativa digna de un crossover entre Kill Bill y Lara Croft.

Esa venganza final hacia sus secuestradores fue como esas escenas donde la heroína se pone la capa y dice: “I’m done being the victim. Now watch me burn this place down” (metafóricamente hablando, claro). Casi pude imaginar a Adeline con un riff de guitarra de fondo, mientras se deshacía de cada uno de los que la habían dañado. Fue catártico, liberador y me devolvió ese hype que sentí con el primer libro. La historia cierra con un broche que, si bien no me dejó al cien por ciento saltando de emoción, al menos calmó un poco el caos que traía en la cabeza.

A nivel personal, creo que estos libros me recordaron lo mucho que me gusta el thriller romántico con un toque (o más bien un balde) de oscuridad. Pero, al mismo tiempo, me di cuenta de lo vulnerable que puedo sentirme ante ciertos temas. Es como cuando estás viendo la escena más cruda de “Game of Thrones” y piensas: “Ok, necesito una pausa para procesar todo esto”. ¡Pues así me sentí! Y quizá por eso me gusta compartirlo con ustedes, porque sé que no soy la única que de vez en cuando se mete en lecturas que duelen. O como diríamos en lenguaje moderno: “Sufrí, pero me gustó”.

En resumen, Haunting Adeline se lleva 4/5 porque soy fan de la adrenalina y el suspense (y tengo un corazoncito masoquista para los protagonistas obsesivos), mientras que Hunting Adeline se lleva 3/5, en gran parte por la pesadez de la primera mitad, aunque remonta con la venganza final. 

Y bueno, queridas almas curiosas, si quieren sumergirse en un par de historias que los van a hacer reír nerviosamente, preguntarse seriamente por la salud mental de los protagonistas y hasta reflexionar sobre la naturaleza humana (todo al mismo tiempo), these books might be for you. Les advierto: no son lecturas suaves, pero sin duda se quedan en tu mente y te dan tema de conversación para rato. 


Ahora cuéntenme: **¿Ya los leyeron?, ¿les llama la atención o huyen despavoridos de tanta intensidad?** Déjenme sus comentarios aquí abajo y, si creen que alguien más necesita sentir este nivel de adrenalina literaria, ¡compartan este post! Let’s keep the conversation going. Nos leemos pronto… y recuerden, “obsesión literaria” suena menos peligroso que “acosar a tu vecina”, así que por favor, limítense al papel. *Wink, wink.*

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